Obra de Andrés Kalawski fue premiada en la Muestra Nacional de Dramaturgia

Andrés Kalawski fue premiado en la Muestra Nacional de Dramaturgia

El académico de la Escuela de Teatro UC y director artístico de Teatro UC fue reconocido en la categoría Autores de Trayectoria por el texto Incentivos perversos, que será representado durante el segundo semestre del 2018.

El pasado viernes 22 de diciembre en el Centro Cultural Matucana 100, se realizó la ceremonia de premiación de la XVIII Muestra Nacional de Dramaturgia, ocasión en la que el director artístico de Teatro UC y también académico de la Escuela de Teatro UC, Andrés Kalawski, fue uno de los cinco seleccionados de la edición por su obra Incentivos perversos, en la categoría Autores de Trayectoria.

La dirección artística de esta edición, a cargo de Nona Fernández y Paulina García, se enfocó en la descentralización, la mediación con los públicos escolares y la búsqueda e innovación en las propuestas. Los otros ganadores fueron los textos Casandra, la Sandra, de Gabriela Aguilera; Querido John / Take a chance on me, de Mónica Drouilly, Tectónica de placas, de Carlos Briones y Yo soy el cartón que hace que la mesa no cojee, de Alejandro Moreno.

La Muestra Nacional de Dramaturgia es organizada de forma bianual por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, a través de su área de Teatro. Se propone incentivar la producción de obras dramatúrgicas, entre autores/as emergentes y de trayectoria, propiciando un encuentro que aporte a la participación y descentralización creativa.

Reseña Texto:
Una reunión de apoderados en un ficticio colegio particular como parte del proceso de postulación de los niños. Una pareja joven, recién separada, asiste a la larga reunión inaugural. Junto a padres empoderados, “soccer moms”, apoderados arribistas, padres obsesionados con el abuso sexual y otra fauna, deambulan por las dependencias del colegio en horario nocturno recibiendo las extrañas instrucciones de Norma, una profesora bajita y severa y Bárbara, una profesora joven y risueña. A medida que la noche avanza, tras la curiosa desaparición de la mascota del curso más chico, los padres descubren que están encerrados en el colegio, sin posibilidad de escapar. La reunión de apoderados se convierte en una masacre producida por un monstruo oculto en las sombras y la camaradería se convierte en competencia por la supervivencia. Cualquier cosa es mejor que meter al niño a un liceo.


Foto: Natalia Espina – Consejo Nacional de la Cultura y las Artes