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Miembros de la Facultad de Artes participaron de La Tirana 2017 PDF Imprimir E-mail
Noticias
Viernes, 25 de Agosto de 2017 17:50

Tirana

La experiencia organizada por la Facultad y la Pastoral UC, permitió que diferentes miembros del plantel fueran parte de una de las celebraciones religiosas más importantes de Chile. 

Por quinto año consecutivo, una comitiva compuesta por  alumnos, funcionarios y profesores de las carreras de Arte, Teatro, Música y College, junto con dos coordinadores, un sacerdote asesor de la Pastoral UC y un profesor miembro del Centro de Estudios de la Religión, viajaron al pueblo de La Tirana para ser testigos de una de las mayores demostraciones de piedad popular expresadas en Chile, en honor a la Virgen del Carmen, a la que cada 16 de julio asisten cerca de 250 mil personas. 

José Vielva, director de galería Macchina y Espacio Vilches; Cristián González, académico del Instituto de Música (IMUC); Nolfi Ceriche, secretaria de la Escuela de Teatro; Mónica Guentulle, secretaria de Docencia IMUC; Silvana Buglioni, coordinadora de Postgrado (en representación de la Pastoral de Funcionarios); y Macarena Baeza, profesora de la Escuela de Teatro, fueron los miembros de la Facultad de Artes que participaron este año.

“Es la primera vez que pueden participar funcionarios de esta experiencia, lo que realmente fue un gran aporte para la residencia, ya que ellas pudieron aportar desde otro punto de vista lo que ahí ocurre, en el sentido de que observan y la viven de otra forma. Esta posibilidad responde al deseo de que la Comunidad UC pueda vivir lo que ocurre durante estos días, además de generar vínculos entre los miembros de Campus Oriente”, afirma Isabel Margarita Lavaud, coordinadora de Extensión de la Pastoral UC.

La dinámica consistió en observaciones del entorno, sumado a la participación de las distintas actividades, cuenta Macarena Baeza: “Tuvimos la suerte que además, a través de unos sacerdotes,  pudimos entrar y conocer personalmente a la gente en la trastienda de la fiesta.  Cuando están en sus campamentos descansando y preparándose. Ver la relación que tienen con sus imágenes, porque la mayoría de estas cofradías tienen sus propias imágenes que andan cargando. Cómo se preocupan de su vestimenta, bordando todo el año una capa para que ella la pueda lucir el 16 de julio”, reflexiona Macarena Baeza.

“Para mí fue una conjunción de expresiones en diferentes planos, muy rica y variada, atiborrada de sensaciones, colores, música y sonidos, todos superpuestos. Es casi imposible quedar indiferente ante esta fiesta que, como una persona de allá nos dijo, no sólo es una manifestación de la cultura sino también de la espiritualidad, y quizás por eso es tan hermosa, es una especie de traducción física o concreta de algo intangible. Fue una vivencia que no dejó de sorprenderme cada segundo, cada lugar”, compartió Estíbaliz Lorca, estudiante 4° año de Arte UC, a la Pastoral UC.

Fotografía: Estíbaliz Lorca.