Académicas UC participan del Primer Encuentro Latinoamericano de Dramaterapia

Primer Encuentro dramaterapia Alvarado Bralic

Cecilia Bralic, Constanza Alvarado y la estudiante de Magíster en Artes UC, Lía Toro, contaron la experiencia de talleres realizados en los Centros de Salud Áncora UC, en los que aplicaron un enfoque terapéutico a personas con enfermedades crónicas, en el marco del proyecto interdisciplinario entre la Escuela de Teatro y la Escuela de Medicina UC.


Entre el 21 y el 23 de septiembre, se desarrolló el Primer Encuentro Latinoamericano de Dramaterapia organizado por la Universidad Católica de Temuco institución que llevan un par de años impartiendo un diplomado en dramaterapia y que, en colaboración con la Universidad de Cuyo de Mendoza, extendieron una invitación a investigadores para reunirse a intercambiar sus diversas experiencias, prácticas y epistemes.

“La dramaterapia es la aplicación de metodologías y elementos teatrales con una declarada intención terapéutica, que amplía el horizonte teatral más allá o más acá de su fin propiamente artístico”, explica la profesora de la Escuela de Teatro UC, Constanza Alvarado, quien junto a la estudiante de Magíster Lía Toro y la profesora Cecilia Bralic, asistieron al Encuentro para presentar “Teatro, obesidad y procesos asociativos: aproximación a la experiencia de implementación y desarrollo de un taller de teatroterapia en el Centro de Salud Familiar UC Madre Teresa de Calcuta”.

La ponencia abordó la experiencia de los talleres realizados en los tres Centros de Salud Familiar Áncora UC entre octubre 2017 y febrero 2018 en Puente Alto y la Pintana. El equipo orientó su presentación con mayor detalle a la comunicación del taller realizado en el Centro Madre Teresa de Calcuta: “Gracias al apoyo de la directora del Consultorio, Dra.Mildred Rojas, nos articulamos con un grupo que ya estaba establecido en el consultorio, ellas ya tenían un camino recorrido de más de cuatro años y por lo tanto una confianza ganada para el trabajo teatral. Era un espacio flexible al que se habían sumado no solo personas con obesidad o sobrepeso; sino también vecinas o amigas que se sentían deprimidas o que necesitaban juntarse, vincularse con otras, acompañarse”, explica Constanza Alvarado.

Del taller participó un equipo guiado por Andrea Moro, actriz y dramaterapeuta de la Universidad de Nueva York; María de los Ángeles Calvo y Aaron Gray, actores y facilitadores; Lía Toro, actriz y tesista del proyecto; Mariana Krebs; psicóloga del Centro de Salud; y Constanza Alvarado en la coordinación del proyecto. Juntos al grupo de pacientes Mujer Tú Puedes, participaron de nueve sesiones, en las que realizaban ejercicios de relajación, de conexión corporal, “muy similar a lo que uno hace de apresto actoral”, y dinámicas dramaterapeúticas con ejercicios proyectivos y también de carácter testimonial, explica Constanza Alvarado. “Como metodología, la estrcutura de las sesiones son uy parecidas a las de la pedagogía teatral: ejercicios de calentamiento, de conexión, de ir preparando al grupo; y después de eso, cada una de las sesiones tenía objetivos distintos que se iban modificando dependiendo de cómo estaban ellas ese día y de los elementos emergentes que el equipo y en especial la dramaterapeuta identificaba”, explica.

“Lo que nosotros fuimos a descubrir con el taller es cómo ellas viven en su vida cotidiana la enfermedad, no fuimos a hacer un teatro didáctico para reforzar sus hábitos, sino que a entender cómo ellas vivencian su enfermedad y la significan sicológica y socialmente”

Durante el proceso se fue evaluando, a través de las diferentes experiencias que emergieron de las sesiones, una muestra final correspondiente a una apertura de proceso de creación para la comunidad del establecimiento de salud y familiares. Constanza Alvarado explica: “Nosotros trabajamos en base a la experiencia de ellas, por lo que la obesidad pasa a ser un dato dentro de otros. Lo que se busca en la medicina familiar, tal como nos han enseñado nuestros colegas de medicina, es conocer la experiencia de enfermedad de estas mujeres, lo que está directamente conectado con sus biografías,la biografía del grupo y el contexto social en que se desenvuelven”.

El foco de la investigación interdisciplinaria dirigida por Cecilia Bralic, académica de la Escuela de Teatro UC, junto al Dr.Alejandro Serani, Dra.Philippa Moore y Dr. Álvaro Téllez, está puesto en la enfermedad crónica, no transmisible, “una enfermedad con la que el paciente lo más probable es que tenga que aprender a vivir y a llevar de por vida. Entonces, el desafío y requerimiento que asumimos en el proyecto es aportar una mirada desde el teatro y las artes para ver cómo se puede comprender cualitativa y performativamente la experiencia de enfermedad”, puntualiza la académica UC.

Por este motivo, el proyecto tiene una línea que consiste en un levantamiento de datos acerca de qué sucede con la adhesión de los pacientes a los tratamientos, ya que, según se explica, esto es de suma importancia para que las enfermedades no se agudicen y colapsen el sistema. “Lo que nosotros fuimos a descubrir con el taller es cómo ellas viven en su vida cotidiana la enfermedad, no fuimos a hacer un teatro didáctico para reforzar sus hábitos, sino que a entender cómo ellas vivencian su enfermedad y la significan sicológica y socialmente”, explica Constanza Alvarado.

Éstos talleres forman parte del proyecto interdisciplinario de las Escuela de Teatro y Medicina “Teatro y Enfermedad Crónica: experiencia, narrativas y puesta en escena”, Proyecto realizado con el apoyo de la Dirección de Artes y Cultura, Vicerrectoría de Investigación UC.

La dramaterapia en América Latina

En el encuentro se presentaron experiencias desarrolladas en diferentes países del mundo, tales como Inglaterra, Estados Unidos, Francia e Israel, donde la dramaterapia se viene desarrollando hacia ya varias décadas. En Latinoamérica, en cambio, las experiencias son disímiles. “Hay muchos especialistas que se han ido a formar en dramaterapia en otros países, como Estados Unidos, Inglaterra, Alemania e Israel. En Argentina, por ejemplo, hay más desarrollo en psicodrama, una metodología que también se ocupa en dramaterapia pero que está más ligada a la sicología que a todo el conjunto de herramientas teatrales que pueden favorecer procesos terapéuticos", explica Constanza Alvarado. En Chile, el desarrollo del dramaterapia ha sido encabezada por el psiquiatra Pedro Torres Godoy, quien desde principios de los noventa ha contribuido en la formación de profesionales en articulación con la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile y actualmente desde Edras Chile.

El paradigma de la medicina que se está empezando a introducir en las enfermedades crónicas es que se pase de un cuidado que está centrado en la figura del médico como el que sabe lo que tiene que hacer el paciente, versus el autocuidado de una persona que conoce su enfermedad y se empodera de su tratamiento.

“Nuestro proyecto fue súper bien recibido porque está ligado a lo académico y no solo a lo experiencial. Hay harto desarrollo de la práctica, pero estudios acerca de esas prácticas se han hecho muy pocos en América Latina”, cuenta Constanza Alvarado, acerca del seguimiento cualitativo que hicieron en sus talleres: “Susana Pendzik, destacada dramaterapeuta y directora de la Maestría en Dramaterapia del la Escuela Tel Jai de Galilea, Israel, nos dijo que le parecía increíble que nosotros hubiésemos llegado a ciertas dimensiones de lo que es el dramaterapia, que ellos lograron conceptualizar después de décadas trabajando en el tema, ya que llegamos a ese mismo punto de conceptualización, pero desde la experiencia teatral”.

Siguiendo a los académicos de la Escuela de Medicina UC involucrados en el proyecto, la investigadora teatral explica que el paradigma de la medicina que se está empezando a introducir en las enfermedades crónicas es que se pase de un cuidado que está centrado en la figura del médico como el que sabe lo que tiene que hacer el paciente, versus el autocuidado de una persona que conoce su enfermedad y se empodera de su tratamiento.

“De lo que nosotros nos dimos cuenta con las experiencia de los talleres, es que no solo se trata de un autocuidado y automanejo para controlar la enfermedad, sino de un co cuidado. Descubrimos a través de sesiones del taller que estas mujeres se cuidan entre ellas. Por eso hablamos de un procesos asociativo, porque la grupalidad es central en el cuidado. Y el teatro potencia esto y además permite que este grupo se auto observe, relevando la necesidad de considerar la observación y el cuidado de otros como elemento fundamental en el autocuidado”, finaliza la académica de la Escuela de Teatro.