Giselle Beiguelman: “La internet debe ser problematizada como un derecho”

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En la tercera fecha del ciclo «Conversatorios virtuales: creación e incertidumbre», el académico Cristóbal Cea compartió con la artista y profesora brasileña Giselle Beiguelman en una sesión titulada «Futuros posibles: Arte, Museos y Archivos Digitales». A continuación, sus reflexiones, sentencias y esperanzas.


Para Giselle Beiguelman, las reacciones que han tenido las instituciones culturales en términos digitales, en el contexto de la pandemia COVID-19 han sido principalmente tres: videoconferencias, lives y visitas virtuales, “eso nos pone frente a la constatación que las instituciones culturales conocen las redes sociales, el e-commerce y la salida de emergencia para el Google Arts & Culture, que es el ambiente que consolida todas la utopías más aburridas que teníamos en el principio de la internet, como la idea de que podríamos transitar en los museos sin encontrar a nadie en ellos”.

De este modo comenzó, el pasado martes 14 de abril, el conversatorio online «Futuros posibles: Arte, Museos y Archivos Digitales», en el que la artista, académica y co editora del libro homónimo, compartió vía Zoom con el académico de la Escuela de Arte UC Cristóbal Cea acerca de las posibilidades del arte y la cultura en internet, en relación a los hábitos y conductas de los usuarios en tiempos de pandemia.

"Todo ese tsunami de lives, visitas a talleres y exposiciones, no solo me parecen muy aburridos, sino que nos devuelven a los años noventa”, opina Giselle Beiguelman.

“Hoy sabemos que todo eso es muy aburrido, que no somos animales creados para el universo paralelo, el hombre es un animal político, lo que quiere decir que su lugar es la polis, la ciudad, la calle y no detrás de la pantalla. Así que todo ese tsunami de lives, visitas a talleres y exposiciones, no solo me parecen muy aburridos, sino que nos devuelven a los años noventa”, opina Giselle Beiguelman.

En cambio, la artista compartió su admiración por las distintas manifestaciones que están ocurriendo en Brasil, a raíz del negacionismo presidencial de la pandemia. En sus palabras, la revuelta de las ventanas —en referencia a los cacerolazos de protesta y la proyección de frases desde edificios— ha configurado una nueva estética, una elaborada a partir del estado de confinamiento que recuerda la importancia de re ocupar el espacio público, aún cuando las y los ciudadanos no puedan estar en la calle.

Por otra parte, la artista invita a pensar la internet y el acceso a las redes como un derecho ciudadano tan importante como la salud, la educación y la infraestructura, “la ciudadanía del siglo XXI presupone el acceso a las redes y la internet debe ser problematizada como un derecho”, explica.

Sin embargo, para Giselle Beiguelman, uno de los peligros más alarmantes en el actual contexto, es el posicionamiento de Google como interfaz de acceso a la cultura: “Estamos capturados por esas nubes corporativas o en palabras de Benjamin Bratton, en presencia de un emergente Estado plataforma. No solo es la negación del museo como espacio social, una forma de desprecio a la arquitectura del museo y la museografía que presupone el cuerpo que ocupa ese espacio”, explica.

Bruno Latour afirma que lo último sería volver a hacer todo lo que hicimos antes y que este es un momento privilegiado para repensar el modelo de globalización neoliberal. “Debemos tomar esto muy en serio en todas las experiencias que proveen las instituciones culturales y en nuestra propia relación con la producción cultural”, cree Giselle Beiguelman


En esta materia, la artista invitó a los participantes a reflexionar en torno a los planteamientos del filósofo y sociólogo Bruno Latour en el texto Imaginando gestos que detengan el regreso de la producción anterior a la crisis, publicado en marzo 2020. Allí, el autor afirma que lo último sería volver a hacer todo lo que hicimos antes y que este es un momento privilegiado para repensar el modelo de globalización neoliberal. “Debemos tomar esto muy en serio en todas las experiencias que proveen las instituciones culturales y en nuestra propia relación con la producción cultural”, cree Giselle Beiguelman, quien propone adaptar una serie de preguntas prácticos que aparecen al final del ensayo de Latour, al campo de las artes.

Algunas de aquellas interrogantes fueron: ¿Qué actividades de las que están ahora suspendidas no les gustaría reanudar?, ¿por qué estas actividades parecen dañinas, superfluas o peligrosas y cómo su interrupción facilitó otras actividades?, ¿qué medidas sugieren para facilitar la transición a otras actividades de aquellos trabajadores de las artes y la cultura que ya no podrán continuar en las actividades que se están suprimiendo?, o ¿qué actividades se han suspendido que les gustaría recrear desde cero?

Esta actividad fue parte del ciclo «Conversatorios virtuales: creación e incertidumbre», organizado por la Escuela de Arte UC, con el apoyo de la Facultad de Artes. Revisa el registro completo del conversatorio realizado el martes 14 de abril de 2020.