expand_less

Documental de Violeta Paus creado en el Postgrado compite en Femcine

22 de marzo de 2021


Desde el 23 hasta el 28 de marzo se puede ver gratis Siluetas de Agua en la Competencia nacional de cortometrajes de escuelas de cine de Chile. La cineasta presenta este corto, realizado como su proyecto de investigación y creación en el Magíster mención Artes Visuales, en que muestra la dificultad que tienen las mujeres para acceder al agua en la Región de Valparaíso. "Con todo lo que está pasando a nivel medioambiental y feminismo, necesitamos más información y desde distintas perspectivas", dice.

Al principio Siluetas de Agua era una instalación audiovisual a gran escala que, a través de tres proyecciones en pantallas de dos metros, iba a mostrar la dificultad de tres mujeres para acceder al agua. La idea era presentarla en diferentes centros culturales hasta llegar al encuentro de la Cop-25, el 2019. Esta cumbre medioambiental se iba a realizar en Santiago, pero debido al estallido social el evento se trasladó a España y la obra de Violeta Paus (33) se quedó en Chile.

—Después de eso vino el Covid y tuve que transformar el proyecto en un cortometraje porque los festivales de cine seguían siendo online. La cosa es que la transformé y ahí empezó a agarrar fuerza y de hecho en Leipzig me dijeron que era un película que se veía muy distinta, que tenía un formato especial y claro, porque al inicio la obra no fue pensada como una película, sino que como una instalación —cuenta la directora de cine (leer tesis aquí).

Imagen del documental Siluetas de Agua

"Empecé sin una idea clara sobre los protagonistas del documental, a ver quiénes eran estas personas que vivían en zonas de sacrificio y me di cuenta que había una relación directa entre pobreza, falta de acceso al agua, gestión del agua y mujeres"

Paus estaba viviendo en Francia, desde donde volvió para hacer un proyecto de femicidios impunes en Latinoamérica, pero también estaba interesada en el acceso al agua en el continente, investigando con informes y documentos de expertos y organizaciones no gubernamentales sobre la región. Así que cuando volvió a instalarse en Chile durante el 2018 y el año siguiente, comenzó a ir a los territorios con la directora de fotografía, Camila Sherman, para ver en el lugar los datos que había leído. Pero más allá de las cifras, quería capturar la vida cotidiana de personas que viven y enfrentan el conflicto del agua en Petorca, Valparaíso y la zona de Quintero y Puchuncaví.

—Empecé sin una idea clara sobre los protagonistas del documental, a ver quiénes eran estas personas que vivían en zonas de sacrificio y me di cuenta que había una relación directa entre pobreza, falta de acceso al agua, gestión del agua y mujeres. Ahí empecé a enfocarme en esta desigualdad socioambiental y las mujeres, que muestran muchos estudios. Entonces fue comprobar lo que salía en los informes, pero no desde la teoría, sino que lo descubrí en terreno: en la práctica misma.

Imagen del rodaje de Siluetas de Agua

"Con la directora de foto nos íbamos a filmar varios días en el terreno mismo, improvisando, probando, porque además de las historias de las protagonistas para mí era muy importante que la imagen mostrara los detalles de lo que está pasando, que cada plano de la película fuera como un cuadro en sí mismo"

Si bien el corto documental se estrenó en el DOK Leipzig (International Leipzig Festival for Documentary and Animated Film) el 2020, y ha sido exhibido en festivales de Portugal (Signes da Noite) y Canadá (Water Docs Film Festival), Violeta sentía que era importante que también se pudiera ver en Chile, ya que hasta la fecha solo se mostró en el Festival de Arica Nativa y en el encuentro de música Suelta el Agua, organizado por Greenpeace y La Matria Fest. Así que, afortunadamente, desde el 23 hasta el 28 de marzo se puede ver gratis en Femcine (Festival de Cine de Mujeres), en la sección de Competencia de cortometrajes de escuelas de cine de Chile: ver Siluetas de Agua aquí.

—Cuando vi la lista de cortos en competencia me fijé que hay cinco proyectos de la UC y que este es el único que viene de la Facultad de Artes, lo que parece interesante, ya que me gusta la idea de expandir el cine y el arte y que igual terminen juntándose. Creo que la gracia de la obra es que puede presentarse en múltiples formatos, porque no por estar en un cine o que se presente en un festival de cine, deja de ser una obra instalativa. Eso es algo que me parece muy importante en la forma de la obra.

Imagen del documental Siluetas de Agua

"Lo bueno de mostrarlo online es que me lo ha pedido un montón de gente. Me escriben como una vez a la semana porque están haciendo una tesis, o quieren verla con una organización de un cerro en Valparaíso, o desde Argentina en la cordillera al sur"

—¿Cómo fue ese proceso de creación con las protagonistas contando sus problemas en el territorio y tú buscando una estética para el documental?

—Hay un montón de documentales que muestran lo que está pasando en concreto. A veces son puros números y datos, y así yo no entiendo mucho, necesito una conexión diferente para acercarme. Así que con la directora de foto nos íbamos a filmar varios días en el terreno mismo, improvisando, probando, porque además de las historias de las protagonistas para mí era muy importante que la imagen mostrara los detalles de lo que está pasando, que cada plano de la película fuera como un cuadro en sí mismo. Y no creo que estuviera generando una estetización de lo que pasaba, sino más bien tiene que ver con cómo accedemos a la emoción desde distintas áreas. Porque cuando uno ve una imagen que tiene una fuerza muy grande, te está llevando a algo que vibra más acá (apunta a su pecho), que aquí (apunta a su cabeza).

—¿Cómo ha sido la recepción del documental? Considerando que casi todas sus funciones han sido vía streaming.

—Ha sido una lástima no estar presente en las proyecciones y verlo en pantalla grande, pero lo bueno de mostrarlo online es que me lo ha pedido un montón de gente. Me escriben como una vez a la semana porque están haciendo una tesis, o quieren verla con una organización de un cerro en Valparaíso, o desde Argentina en la cordillera al sur, que una organización chiquitita me la pidió porque la querían pasar para hacer unas reflexiones sobre los conflictos socioambientales y feminismo. Entonces también ha generado instancias de ver la película y generar encuentros y debates que en formato online se ha vuelto más accesible. Ya que con todo lo que está pasando a nivel medioambiental y feminismo, necesitamos más información y desde distintas perspectivas. Creo que ahí está la importancia de hacerlo desde el arte, de crear una experiencia en el espectador más que desde la racionalidad de un paper científico.

Comparte nuestro contenido en: