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León & Cociña: dónde comienza la obra y termina el proceso

15 de junio de 2021


En el marco de la transmisión "Amigos y pintores atrapados en mundo paralelo pueden ser vistos a través de una página web" en el canal de Youtube de la Escuela de Arte UC, los artistas Cristóbal León y Joaquín Cociña cuentan sobre cómo han ido definiendo su próxima producción audiovisual, cómo configuran su proceso creativo y cómo funcionan después de trabajar juntos por más de 15 años.

Para Cristóbal León (1980) y Joaquín Cociña (1980) no existe una sola forma de hacer las cosas. Por lo que no fue de extrañar cuando anunciaron que su próximo proyecto partiría al revés. Es decir, con la creación y exhibición de los afiches de una película que todavía no ha sido filmada.

Dicha película, que originalmente llevaba por nombre Los Hiperbóreos, que actualmente se llama Los Ángeles y que probablemente termine titulándose de otro modo, será el próximo proyecto audiovisual de esta dupla creadora. Sin embargo, estallido social y pandemia mediante, no fue posible concretar la exposición de estos afiches.

En este contexto, León y Cociña tuvieron el impulso de realizar una experiencia más acorde con la realidad. Una experiencia que ya habían puesto en práctica en La Casa Lobo (2018), largometraje de animación stop-motion que fue estrenado en el 68° Festival Internacional de Cine de Berlín, y que consistía en abrir los procesos de la obra. “Entender el proceso como obra, o al menos dar vida al proceso como parte de la práctica artística, es desde hace algunos años una parte fundamental de nuestro trabajo y de los trabajos que nos interesan de otros artistas. Esto a ratos hace que los procesos y la obra se confundan y se vuelvan caóticos”, explica Joaquín Cociña.

Así fue que se concretó Amigos y pintores atrapados en mundo paralelo pueden ser vistos a través de una página web, transmisión online que hasta el 24 de junio se emitirá por el canal de YouTube de la Escuela de Arte UC, como parte de la programación de Galería Macchina.

Una película ucrónica

“Probablemente por nuestra deformación profesional de artistas visuales”, bromea Cristóbal León al ser consultado sobre cómo surgió la idea de invertir el proceso de producción de la película, partiendo por pintar sus afiches. Y es que de acuerdo a estos artistas, esto los ha ayudado a imaginar la cinta: “nuestra imaginación funciona con imágenes, con cosas materiales. Necesitamos ese dialogo entre la cabeza y las manos”, puntualiza León.

El hacer afiches con pintura y no pinturas a secas los obliga a tratar de hacer imágenes más claras, con título y cierto atractivo narrativo, afirma Joaquín Cociña, quien complementa: “Una cosa que descubrimos trabajando en piezas de animación muy materiales es que salen resultados pictóricos y escultóricos mucho más interesantes cuando uno está preocupado de otra cosa. Querer que un personaje se anime y mire por la ventana, hacer caminar a un montón de pintura, transformar un mural en un objeto, etc. Es como cuando bailas pensando en alguien y no en bailar bien”. 

Sobre su nueva producción audiovisual, León y Cociña adelantan que se tratará de una película ucrónica, es decir, en una realidad paralela. “Es una película de ciencia ficción hecha con efectos especiales antiguos, como si la película hubiera sido hecha en el pasado, pero imaginando el Chile del presente. Se entremezclan personajes de la política chilena, realidad virtual, mitología e incluso nosotros mismos aparecemos como personajes”, anticipa Cristóbal León.

Amigos y pintores

Para Joaquín Cociña, hay algo tácitamente aburrido en la transmisión permanente: “para nosotros esto es una novedad, porque normalmente tratamos que nuestros trabajos sean placenteros de ver y narrativamente estimulantes. En este caso es un trabajo tedioso, como la transmisión en vivo de la tumba de Warhol que lleva años transmitiendo el paso del tiempo”.

La transmisión en sí es una influencia de la pandemia. “Estamos transmitiendo desde una cámara instalada en nuestro taller, lo que permite que la gente nos vea trabajando o vea las cosas que están pasando. A la vez, esa imagen la intervenimos con efectos y otras imágenes. A veces, cuando no estamos en el taller, ponemos cortometrajes o experimentos animados que hemos hecho. Creo que la idea ha ido evolucionando de una idea más simple de la cámara transmitiendo todo el tiempo, a una especie de canal propio de TV”, explica Cristóbal León, acerca de la transmisión Amigos y pintores atrapados en mundo paralelo pueden ser vistos a través de una página web.

Cristóbal León y Joaquín Cociña se conocieron cuando ambos eran estudiantes en la UC y llevan más de 15 años trabajando juntos.  A continuación, ambos artistas responden acerca de cómo es el proceso de creación cuando son dos cabezas y no una:

¿Cómo definen un próximo proyecto artístico?

Cristóbal: Es confuso. A veces es una decisión y a veces son cosas que van creciendo solas. A veces sale muy rápido y otras veces maduran muy lentamente. En el caso de Los Angeles, ha sido una maduración muy lenta. A partir de ciertos experimentos, ciertas imágenes, ciertos textos que escribimos hace tiempo. Estas cosas se han ido juntando y el proyecto ha ido creciendo.

Joaquín: En el caso de las pinturas existe la regla básica de que son afiches, pero no respetamos demasiado el trabajo del otro. Es decir, no nos gusta destruir el trabajo del otro, pero no cuidamos tampoco una pintura para que sea precisa o muy diseñada. El trabajo en grupo nos lleva casi siempre a excesos, faltas de coherencia, líneas que chocan, etc. Pero nos gusta así y es medio inevitable. Tenemos, en general, un sistema de reglas básicas para cada proyecto, como un decálogo, pero siempre está la posibilidad de cambiar las cosas de dirección.  

Al momento de trabajar en el taller ¿se reparten tareas específicas o ambos van trabajando juntos en las mismas cosas? 

Cristóbal: Normalmente no nos repartimos mucho. No es algo de lo que nos enorgullecemos, es una pésima gestión de los recursos, pero nos gusta así y no nos resulta mucho de otra manera. Trabajamos en los mismos roles, los dos escribimos, animamos, pintamos, etc. Los dos y algunas otras personas por supuesto. Trabajamos con productores, co-guionista, asistentes, directora de arte, etc. Esto depende del proyecto.

Joaquín: Sumado a lo que dice Cristóbal, agregaría que en general funcionamos con reglas y sistemas de trabajo, más que con estéticas o estilos definidos. Esto nos permite involucrar a más personas con sus propias cargas personales sin que se sientan nadando fuera del agua.

¿Qué ideas, conceptos, percepciones y formas de trabajar comparten? O en otras palabras ¿qué elementos en común entre ustedes, creen que ha permitido el trabajo colectivo?

Cristóbal: Llevamos casi 15 años trabajando juntos, entonces es difícil decir que cosas son elementos que cada uno trae y que cosas de nuestras estéticas y ética de trabajo se han ido forjando en el taller durante este tiempo. Creo que tenemos varios intereses en común, pero no me gusta mucho enumerarlos porque me hace sentir como escribiendo un statement y los statements me parecen tristes. Son como una dimensión burócrata del trabajo del artista. Puedo decir que los dos ponemos mucho énfasis en el proceso más que en el resultado final. Nos parece, por una parte, que el proceso debe ser interesante, debe ser divertido y además debe estar plasmado en la obra. Nos gusta confundir las etapas de la obra. También nos gusta hacer obras que sean narrativas, pero que esa narrativa nazca desde una exploración material. Me puse a hacer un statement sin darme cuenta.

Joaquín: El otro día escuché un Podcast en que conversaban con Brian Eno y él decía que se sentía muy a gusto cuando estaba trabajando en algo que no sabía lo que era, que no entendía completamente. Creo que con Cris sentimos mucho placer al estar trabajando en proyectos que no sabemos exactamente lo que son. Siempre trabajamos en torno a un proyecto, idea y narrativa, pero nos gusta el vértigo de no saber exactamente qué es. Quizás por eso pasamos mucho tiempo conversando tratando de entender lo que estamos haciendo.

Ya sea habilidades, formas de pensar o reaccionar ¿qué diferencias entre ustedes han permitido el desarrollo del trabajo colectivo?, ¿se complementan?

Cristóbal: Creo que sí, aunque no es algo que, al menos yo, haya hecho muy consciente. Creo que tenemos muchas áreas de intersección, pero supongo que la colaboración no funcionará si no hubieran diferencias importantes. En general, yo diría que Joaquín es más desordenado, pero ahora que lo pienso, muchas veces es al revés.

Joaquín: Me parece que yo tiendo a enfocarme en detalles e imágenes que me parecen alucinantes, o ideas de escenas que me ponen feliz de sólo pensarlas. Cristóbal es mucho más consciente de los proyectos en general, de las grandes líneas narrativas, etc. Y estoy de acuerdo con que soy más desordenado. En fin, son tendencias, pero a esta altura es muy difícil decir dónde empiezan las habilidades y pifias de uno y otro. Nuestras parejas son seres humanos distintos, de eso estoy seguro.

 

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