Martina Mella presentará una site-specific durante la Bienal SACO 1.0

9 de julio de 2021


La artista egresada de la Escuela de Arte es la única chilena seleccionada en la convocatoria "Aluvión: a 30 años de uno de los fines del mundo", exposición colectiva en que siete artistas instalarán sus obras en el muelle histórico Melbourne Clark, en Antofagasta.

photo_camera Proyección de Media-aguas en muelle histórico Melbourne Clark

Para crear Media-aguas, Martina Mella hizo una relectura de la serie de aluviones que ocurrieron durante la madrugada del 18 de junio de 1991 en Antofagasta desastre que provocó la muerte de 91 personas, 19 desaparecidas y más de 20.000 damnificadas, que la llevaron a conectar con sus recuerdos de la destrucción causada por el terremoto del 2010 en Concepción, su ciudad natal, en el otro extremo del país.

"Más que por su arquitectura el proyecto se llama así porque, a nivel político, la mediagua es eso: una mediadora de las aguas o, lo que es lo mismo, una mediadora de ánimos en los tiempos de crisis", dice Mella sobre su obra, que estará abierta al público desde el 21 de octubre hasta el 15 de diciembre (entrada liberada) en la Bienal de Arte Contemporáneo SACO 1.0

"Más que el santo remedio, la mediaguas es el parche que le ponemos a una herida que hace tiempo se secó", dice Martina Mella

Durante esos días (si los protocolos sanitarios debido al Covid-19 lo permiten) se podrá recorrer esta obra de sitio en específico, instalada en medio del declarado Monumento Histórico Muelle Melbourne Clark, junto a los trabajos de Carolina Cherubini (Brasil), Julio César Palacio (España), Rita Doris Ubah (Nigeria), Miguel Sifuentes (México), Aimée Joaristi (Costa Rica) y Marina Liesegang (Brasil).

 

Panorama general de Media-aguas.

Su enfoque, explica Martina, está en los "problemas geo y socio-económicos que siempre tuvieron solución, pero que nunca se hizo el esfuerzo para hacerlo. Hasta que fue demasiado tarde. Más que el santo remedio, la mediaguas es el parche que le ponemos a una herida que hace tiempo se secó".

No es la primera vez que vemos una mediagua en el centro de una propuesta artística ¿De qué forma esta obra aborda el concepto y la estructura de forma diferente?

Creo que la principal diferencia radica en la importancia de que su estructura sea de cañerías. Porque si la mediagua es una especie de mediadora socio-política, pienso el PVC del proyecto como el mediador por defecto entre el agua/barro y el mundo urbano. De la misma manera, el sistema de cañerías es hueco, y así también lo está la casa; porque no tiene paredes, ventanas ni techo. Es ideal para sobrevivir a algún desastre. Eso diría el Ministerio de Vivienda al promover su construcción, porque no puedes destruir algo que nunca estuvo lleno.

La artista Martina Mella grabando el sonido de una vasija silbadora andina.

¿Las personas que visiten esta exposición podrán interactuar/ingresar en la obra?

Claro. La propuesta está pensada para habitarse y, técnicamente, tampoco necesita aforo porque no tiene nada para cerrarse (se ríe). Además, la idea de la casita de PVC viene desde la readaptación post-industrial de las vasijas silbadoras de los pueblos andinos, que también funcionan como una especie de micro-cañería de greda. En ese sentido, la idea de estar ahí no es solo recorrerla, sino también escuchar el sonido que va a generar la casita al entrar en contacto con el viento que llegue al puerto. Es una especie de escultura sonora y proyecto arquitectónico en el que quienes estén ahí sean tanto habitantes como escuchas.

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