Prácticas performativas queer: desde el sur global y la academia

31 de marzo de 2022


Para celebrar el Día Internacional de la Visibilidad Transgénero, hoy 31 de marzo, conversamos con le postdoctorande Rox Gómez Tapia acerca de su actual proyecto Fondecyt y el inseparable vínculo entre el arte, el activismo y la investigación.

photo_camera El glamour de la basura: Hija de Perra" 2009 Lorena Ormeño Instagram @_ojodegata_

Escribir sobre lo queer en 2022, implica una serie de consideraciones epistemológicas, políticas e históricas que exigen recordar, por ejemplo, que se trata de un insulto en inglés, cuyo significado transita entre lo raro, lo torcido, lo homosexual y lo marica. Un insulto que ha sido apropiado por las mismas personas que ha buscado denigrar, y que, con el tiempo, ha adquirido una fuerza identitaria emancipadora y subversiva. 

Escribir sobre lo queer en 2022, pero ahora desde el sur global y la academia, en tanto, implica otra serie muy distinta de consideraciones y este, ha sido el escenario elegido por Rox Gómez Tapia (elle), investigadore trans no binaria, quien actualmente es responsable del proyecto de postdoctorado “Disidencias cuir/queer recientes en Chile: performance y activismos feministas en Hija de Perra, Claudia Rodríguez y La Peluquería Records” (Fondecyt nº 3200696, 2020-2023, UC y NMAPA).

En esta investigación, Rox indaga sobre activistas y artistas de performance cuyo activismo se vincula explícitamente a la idea de disidencia sexual y, en este sentido, dialogan/discuten con lo que se podría entender, en términos más globales, como prácticas queer. “Mi interés es analizar cómo estas prácticas negocian con el término queer, cómo se adapta o, de plano, cómo lo rechaza y lo transforma. Todas las prácticas performativas que analizo tienen relación entre sí, ya sea porque, dentro de los feminismos comparten el mismo campo de la disidencia, como por tener una relación referencial entre sí. Mi trabajo ha sido buscar y crear vínculos entre estas prácticas, destacar su importancia para los feminismos y el activismo de disidencia, además, de imaginar resonancias globales o transnacionales a partir de la relación que establecen con lo queer/cuir”, explica le investigadore.

Persona de universidad

Para Rox, ser artista, activista e investigadore son cosas que van de la mano, y esto tiene que ver, según explica, con la importancia que ha tenido la universidad en su vida. Primero desde su licenciatura en Letras, y luego desde los programas de magíster y doctorado de la Facultad de Artes UC, donde comenzó a explorar sus principales líneas de investigación: los estudios de performance, la investigación conducida por la práctica artística, los feminismos y los activismos de disidencia.

“Yo estoy biográficamente vinculade a mi trabajo y tiene que ver con que soy una persona de universidad. La universidad ha sido parte del ambiente en que yo he ido descubriendo mis intereses y mis preocupaciones más profundas”, comparte le investigadore, quien no cree en el paradigma que anula u omite la subjetividad autoral de las investigaciones. 

Rox Gómez Tapia, investigadore postdoctoral Facultad de Artes UC.

Así, como persona en situación de universidad, Rox ha asumido un doble activismo en su quehacer. Por una parte, abrazando la posibilidad de cambiar la academia desde adentro, modificando aquellas lógicas elitistas y excluyentes; y por otra, resistiendo al prejuicio que existe en contra de las universidades, como instituciones coloniales que promulgan un conocimiento hegemónico. Le investigadore argumenta: “Pensar la UC o la Universidad de Chile como una institución cerrada es muy injusto, porque quienes investigan desde la planta adjunta son muy pocos. Hay gente como yo, todavía independiente por no decir, cesante que dependen de proyectos que tienen un gran nivel de fragilidad”.

“Como yo me dedico a estudios de performance, creo mucho en la conjunción de esas tres áreas —la academia, el arte y el activismo— y esto es como un plagio a Dwight Conquergood, que dice que los estudios de performance son eso: la suma de activismo, arte e investigación académica”, afirma Rox Gómez Tapia.

En algún punto de su formación, Rox descubrió que el arte no era solo lo que estaba dentro de los museos o lo que interpretaban las orquestas de cámara. “Entendí que el arte también estaba en otros lugares y que, más que el arte, lo que me interesaba eran las prácticas artísticas. En ese proceso, pude observar que había muchas personas que, además de hacer práctica artística o a través de la práctica artística, querían denunciar o hacer transformaciones sociales o disputar espacios y, en ese sentido, se conjugaba la performance y el activismo”, explica le postdoctorande UC.

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La pertinencia de lo queer

En las bases de la teoría queer (diferente a lo que se conoce como estudios queer), se encuentra el cuestionamiento y rechazo de la clasificación de los individuos en categorías universales y fijas, tales como hombre, mujer, heterosexual, homosexual, bisexual o transexual. Sin embargo y desde ahí, esta palabra ha sido utilizada indistintamente, como sustantivo y como adjetivo, e incluso como un rasgo identitario. 

En una entrevista casual, indizada pero casual, Judith Butler, autora de uno de los libros fundacionales para la teoría queer, El género en disputa (1990), afirma que le atrae mucho más el trabajo queer que explora las posibilidades de alianza y no solo la lucha por los derechos de una identidad. Nuestre investigadore postdoctoral Rox Gómez, adhiere: “Yo trabajo un concepto de lo queer más ligado a aquellas alianzas inesperadas, porque para mí se trata de configurar un campo de gente muy distinta que celebra la diferencia, pero que a la vez sostienen luchas que contribuyen y están en sintonía, con cierta idea u utopía de futuro”.

Mientras Rox realizaba las entrevistas para su tesis de doctorado, Activismo lesbofeminista en la performance vocal de los programas radiales del fondo documental Salón de las Preciosas (1998-2004) (2019), encontró cierta resistencia a la palabra queer, por parte de las lesbianas activistas contactadas. Sentían que dicho término era ajeno a su experiencia y también, que era una suerte de intento colonizador por parte de la academia, “y en cierto sentido tienen razón”, reconoció Rox en esta publicación.

Durante dos años Roxana Gómez Tapia digitalizó más de 200 casetes correspondientes al Fondo Trabajo y Estudios Lésbicos / Casa de la Mujer Salón de Las Preciosas.


Sin embargo, bajo el riesgo de ser tildada de academicista, Rox decidió que los beneficios de usar “queer” eran mayores. “
No existe otro término con mayor vocación de mayoría, que sea inclusivo en su potencial político y que, a la vez, expresara de mejor manera las propiedades materiales de este fondo (...). ‘Queer’ permite expresar la contienda de la producción activista del Salón de las Preciosas y poner en valor su existencia. Sobre todo si atendemos al gesto de sus propias productoras, quienes declaran (en) sus proyectos radiales como un activismo ‘hecho por y para lesbianas’ y, más tarde, ‘hecho por lesbianas para quienes buscan un mundo mejor’”, sentencia le investigadore.

A partir de esta experiencia, Rox continuó incorporando lo queer como un lente metodológico que le permite unir diferentes prácticas, que no necesariamente están vinculadas por filiaciones directas, como es el caso de la activista trans y escritora Claudia Rodríguez, la performista e ícono trans Hija de Perra, y el sello musical y estudio de grabación Peluquería Records. “Hija de Perra no le enseñó a la Peluquería Records cómo hacer su pega pero si inspira o están en cierta sintonía común y comparten un mismo campo, aunque no lo quieran o declaren”, explica le investigadore postdoctoral.

Cabe destacar que, en el caso de Hija de Perra, ella sí se preguntaba por la pertinencia de lo queer en este territorio y así mismo, lo ponía en cuestión. 

Enfoque interseccional

Ya en su último año de investigación postdoctoral, Rox ha podido observar que más allá de la relación evidente de lo cuir/queer o las disidencias con las orientaciones sexuales, prácticas del género y prácticas sexo-afectivas; de manera muy singular, en Chile, estos activismos tienen un estrecho e interseccional vínculo con los vectores de opresión asociados con la clase, raza, capacitismo y especismo

“Cuando entrevistaba a Francisca Herrera, que es la productora de la Peluquería Records, ella me decía que no era tan importante que quienes fueran parte del sello se identificaran a sí mismas como lesbianas. Por ejemplo, la artista Kiltra Sónica es antiespecista y activista por los derechos de los animales. Además, casi toda la producción musical de la Peluquería cuenta con lengua de señas en su videos y abre espacio a  otras comunidades que, convencionalmente, no se consideran un público objetivo”, argumenta Rox, sobre cómo se han ido diversificando las luchas dentro de un mismo espacio.

De acuerdo con le investigadore, actualmente, el feminismo tiene un enfoque mucho más interseccional porque no se pregunta tanto por identidades, sino que más por espacios de rebelión y maneras de disputar. “Mi investigación ha ido mutando y buscando entender ese lugar, y también, entenderme yo en ese lugar, como investigadora, artista y activista”, puntualiza le postdoctorande.

“Yo trabajo un concepto de lo queer más ligado a aquellas alianzas inesperadas, porque para mí se trata de configurar un campo de gente muy distinta que celebra la diferencia, pero que a la vez sostienen luchas que contribuyen y están en sintonía, con cierta idea u utopía de futuro”, declara Rox Gómez Tapia.

 

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